Unidad III

Acceso a Internet.

Acceso a Internet vía Satélite

Se denomina así una conexión a Internet utilizando como medio de comunicación un satélite artificial. Los satélites pueden recibir y transmitir señales de radio, de televisión, de telefonía o cualquier otro tipo de datos. En principio, el satélite es un soporte tan válido para conectarse a Internet como cualquier otro ancho de banda: ADSL, cable, la red eléctrica (PLC) o la tecnología UMTS. 
El principio de funcionamiento es muy parecido a la emisión y recepción de las plataformas de televisión digitales: ambos utilizan el mismo estándar, el DVB (Digital Video Broadcasting), un protocolo que se usa para la transmisión desde satélites. El usuario que quiera tener una conexión a Internet por satélite deberá disponer de una antena parabólica, un descodificador, un módem para satélite y, por supuesto, darse de alta en un proveedor. La señal del satélite es captada por la antena, que la lleva hasta el descodificador y de éste pasa a través de un cable al módem del ordenador. 
      Sin embargo, hay una diferencia con respecto a la televisión por satélite: Internet es interactivo y no se trata sólo de recibir datos, sino también de que el usuario los envíe. Por eso, hay dos formas de tener conexión a Internet a través de un satélite: 
Acceso unidireccional: En este caso sólo se pueden recibir datos. El canal de entrega de contenidos (lo que se baja de la Red) se realiza vía satélite y el retorno (lo que subimos a la Red) a través de redes terrestres. Así, para enviar y recibir datos desde Internet se necesita además una conexión terrestre (telefónica, por cable.). 
Acceso bidireccional: El usuario deberá disponer de un módem capaz de recibir y enviar datos. El canal de entrega de contenidos y el canal de retorno se transmiten vía satélite.


Backbones ATM sobre enlaces de satélites

ATM es una de las tecnologías más apropiadas para transportar los nuevos servicios de banda ancha. Las cualidades que favorecen su empleo en redes de satélites son, su carácter asincrónico y su capacidad para soportar tasa de transmisión variable. Sin embargo, las altas tasas de error de los canales de comunicación vía satélite suponen un verdadero problema. Por ejemplo las recomendaciones para los enlaces por satélites establecen un VER de 10 a la menos siete el 95 por ciento del tiempo, mientras que para la fibra óptica es de 10 a la menos nueve el 99,9 por ciento del tiempo.
Otro problema son los errores de ráfaga, especialmente en la banda KA, puesto que las cabeceras ATM sólo dispone de información de comprobación de errores capaz de corregir errores de un único bit, no es posible luchar contra las ráfagas de errores. Este hecho aumenta la cantidad de celdas descartadas y afecta a las prestaciones de las capas de adaptación.
Se han propuestos cuatro especificaciones (SATATM, Satellite ATM) que facilitan el acceso y la interconexión tanto en redes de satélites fijas como móviles.
Estos estándares son los siguientes:
SATATM 1: Describe las redes de acceso fijas a través de satélite, estas redes se caracterizan por un número pequeño de terminales de bajo coste y un número reducido de pasarelas terrenas. Proporcionan una interfaz de 64 kbps.
SATATM 2: Se emplean en interconexiones fijas de alta velocidad a través de interfaces PNNI, B-ICI y P-UNI entre las estaciones terrenas y las redes ATM fijas.
SATATM 3: Describe el acceso ATM desde terminales móviles.
SATATM 4: Específica cómo debe realizarse la interconexión a alta velocidad entre redes fijas y móviles o entre dos redes móviles.


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